Buzón de Alcance 159
N u e s t r a o p i n i ó n 3 1) La primera se ha caracterizado por el planteamiento que vienen haciendo los sindicatos de clase, es decir, adoptar posiciones maximalistas en aquellos aspec- tos de la educación que atañen a la forma y que nunca podrán ser satisfechos, pero que bien utiliza- dos ponen a las claras las contradicciones de nues- tro sistema educativo. Me refiero a cuestiones como ratios adecuadas, fomen- to de la optatividad, refuerzos y apoyos, personal auxi- liar en Educación Infantil, conciliación de la vida fami- liar y laboral, más medios humanos y materiales, más centros públicos, etc. Cuestiones muy importantes –también para nosotros– que en cada momento se pueden plantear a la alta o la baja, pero que por sí solas no resuelven el problema de la educación. Hay cuestiones de fondo en nuestro mode- lo educativo que de ninguna manera estos sindicatos están dispuestos a reformar; al contrario, después de 25 años de la aprobación de la LOGSE, no admiten ni siquie- ra la posibilidad de que algo de lo actual no haya fun- cionado. Es más, hacen abstracción de los distintos dic- támenes internacionales que año tras año ponen de manifiesto nuestro fracaso educativo y siguen concen- trándose en denunciar los incumplimientos formales del sistema. Lo extraño es que sólo denuncian y se radica- lizan en las comunidades que gobierna la opción polí- tica que a ellos no les gusta. Siendo verdad que en los aspectos formales es donde más hincapié hacen, resulta paradójico que en cuatro años no hayan sido capaces de llegar a un solo acuer- do con la Administración y que durante todo este perio- do no hayan obtenido un solo beneficio para el profe- sorado. Esto explica la radicalidad y la exageración de sus posiciones. Su comportamiento ignorando, e incluso negando, los acuerdos conseguidos por ANPE-Madrid los ha llevado a una posición insostenible que en algún momento deberán rectificar, pues los interlocutores sociales no podemos renunciar a negociar con la Administración. 2) La línea de ANPE ha demostrado independencia, pro- fesionalidad y coherencia en su comportamiento sindical de estos últimos cuatro años. ANPE, en su línea sindical reivindicativa , no ha olvi- dado que nuestra finalidad es conseguir los mayores logros en todos aquellos aspectos que favorecen la situación profesional del profesor; por ello nos hemos dedicado de manera posibilista a plasmar en un docu- mento las reivindicaciones formales que, al hacerse rea- lidad, han favorecido al conjunto del profesorado. Sabiendo que con lo firmado no se culminan todas las expectativas posibles, pero que lo obtenido en todos los casos frustra menos que “la nada “. Nuestros adversarios sindicales han venido devaluando y negando lo conseguido. A pesar de sus palabras, la realidad ha sido que las profesoras que quedaron embarazadas después de la firma del Acuerdo han podido acumular la lactancia, los interinos recibie- ron sus trienios no pagados, los mayores de 55 años tienen reconocida la reducción de dos horas en su jornada, el año sabático hoy es una realidad, el cum- plimiento de deber inexcusable, los permisos por vio- lencia de género sobre la mujer funcionaria o por hijos con discapacidad, hasta dos horas de flexibili- dad horaria en caso de embarazo con situación diag- nosticada de riesgo para el feto , son permisos ahora disfrutados y obtenidos en los acuerdos que firmó ANPE-Madrid. En cuanto al fondo de los problemas, nadie como ANPE ha apostado de manera decidida por reivindicar un modelo educativo de calidad. En ello al profesorado nos va mucho, porque sin calidad en educación es inútil reivindicar nada. Iniciativa de ANPE-Madrid fue la creación de El Defensor del Profesor y a través de este servicio hemos hecho una aproximación muy realista a los problemas que existen en los centros. Denunciamos lo establecido en la LOE sobre los derechos y deberes de profesores y alumnos, que han venido ori- ginando el desgobierno de los centros; denunciamos ante la opinión pública y la Administración los proble- mas de convivencia en los Centros escolares, logrando con nuestras actuaciones que el 19 de abril de 2007 se aprobara el Decreto de Convivencia y, sobre todo, hemos conseguido que en Madrid se vaya a aprobar pró- ximamente la Ley de Autoridad del Profesor , con la que un 80% de los padres está de acuerdo. Otra vez en esta cuestión se equivocan los sindicatos de clase. En vez de cerrar filas por el bien de la educación, esgrimen todo tipo de argumentos contra esta ley. Dicen que no es suficiente y en eso llevan razón. Con la Ley de Autoridad se vienen a reparar las consecuencias negativas que la LOGSE y la LOE han venido producien- do, pero esta ley no acomete las causas del desbarajus- te de los centros. El complemento necesario e impres- cindible a la Ley de Autoridad tiene que ser, sin ningu- na duda, el cambio de modelo educativo. Fernando Jiménez Guerra Vicepresidente de ANPE-Madrid
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